Quien tome una carta podrá descubrir, al observar la ilustración y leer el verso —que hace las veces de oráculo—, aquello que tiene para decirle. También vera en ella un número, que es la página del libro en que se encuentra la poesía completa.
Luego cada quien podrá crear y recrear su propio juego, las diversas formas de relacionarse con las cartas y el libro.
Confiar, corresponder, ser esencial, aquietar, crear, decidir cambiar… son algunas de las acciones a explorar.